viernes, 17 de mayo de 2013

Capítulo 5



- ¡Hola Aibi!- dijo la abuela sonriente- Entra, ¡hemos hecho unas galletas! ¿Quieres?

-Gracias, abuela, están muy buenas- dije mientras me las acababa-, pero he venido a haceros unas preguntas.

-¿A si? ¿Y de qué tratan? – dijo el abuelo desde la cocina.

-Pues, tengo que hacer un trabajo de genética humana y tengo que cruzar vuestros genotipos de color de ojos, y por eso necesito comparar vuestros ojos con los de mamá.

En ese momento la abuela volvió a poner esa cara de pánico que recordaba de esos años atrás.

-Si, por supuesto. ¿Qué te tengo que explicar?

-No nada, solo dime el color de ojos de tu padre y de tus bisabuelos para cruzarlos.

-¿Qué difícil, no?- dijo la abuela.

-No lo es tanto- dijo el abuelo mientras llegaba al salón con una bandeja llena de galletas y café-. Simplemente has de ir viendo el color de los ojos de tus antepasados.

-¿Cómo es que sabes tano, de esto, abuelo?

-¿No lo sabías, Aibi? Tu abuelo había estudiado Biología en la Universidad.

-¿Y cómo es que no continuaste la carrera?

-Fueron tiempos difíciles- dijo el abuelo con un tono de voz triste-, pero, bien, la vida no me ha ido mal sin la biología, ¿verdad?. He tenido una hija preciosa y una nieta increíble.

-Si,si…¡Y yo me lo creo! Ay, mentiroso, me tengo que ir que he quedado, ¡adiós!

Dos días después envié el trabajo al profesor con la sensación de que alguna cosa en esos cruces no cuadraba.
                                                                                                                              
Escritora @AinaRib

lunes, 13 de mayo de 2013

Capítulo 4



Como había esperado desde que habíamos empezado la mudanza, Brooklyn me abrió un mundo nuevo, ya no era la niña friki que pasaba el día leyendo en casa o mirando la tele, simplemente era una niña más del barrio. Poco tiempo después de mudarme, hice nuevos amigos y después de unos meses, cuando ya me sentía como en casa, empecé a salir con un chico.

Ese cambio hizo que mi vida mejorara y como que estaba más ocupada estudiando, saliendo con los amigos y visitando a los abuelos, me olvidé del misterio que había estado investigando durante mi infancia.

Antes de acabar el instituto, conseguí una beca para estudiar en la Universidad de Columbia, entonces en esos días que pasaba con los amigos mirando alguna serie o pasando el día en Nueva York, fueron substituidos por días enteros estudiando en la habitación de la residencia.

-Hoy estudiaremos la genética humana-dijo el profesor delante de los 200 alumnos-. De aquí una semana quiero en mi mesa un árbol genealógico sobre vuestra familia, cada semana lo iremos completando, pero para empezar hoy quiero que miréis el color de los ojos de vuestros familiares i hagáis los cruces genéticos de los abuelos con los padres.

Cuando llegué a casa de los abuelos, tuve la sensación de déjà vú, como si ya hubiese vivido una experiencia parecida, pero con ese mal presentimiento, entré por la puerta.

                                                                                                                               
Escritora @AinaRib

miércoles, 8 de mayo de 2013

Capítulo 3



Fueron pasando los años y esa conversación se quedó tan lejos como la época en la que jugaba con muñecas. Después de ese día, el pasado de los abuelos no se hablaba nunca, fue un tema tabú. Nadie lo hablaba ni  mencionaba el ataque que tuvo la abuela, y dentro de unos meses esa noche se olvidó. Pero yo sabía que en ese sito ocurrió alguna cosa y empecé a investigar por mi cuenta buscando el álbumes de fotos y en el baúl de los recuerdos en busca de alguna cosa sólida.

-Aibi, ¡baja la caja de los libros que el camión de la mudanza ya ha llegado!

Yo tenia 14 años cuando nos mudamos a Brooklyn. A papá., lo habían contratado en una empresa de Nueva York como abogado y como le aumentaron el sueldo, decidimos mudarnos a un barrio más seguro. Esa fue la primera vez que los abuelos y yo no vivíamos en la misma casa.

Eso marcaba un antes y un después en mi vida, porque no los vería tantos días y no tendría acceso a los álbumes de fotos,  y eso significaba que no podría continuar con la investigación. Este misterio ocupó mi cabeza durante todos los días de todos esos años y alimentaba mi curiosidad. La verdad, pero, es que todos esos años de esfuerzo y de trabajo solo me habían llevado a muchas fotografías que no tenían ningún significado y facturas de la luz.

-Aibeleen- me dijo el abuelo mientras nos despedíamos – los cambios siempre tienen una parte positiva. Me encantaría que continuaras aquí con nosotros durante toda la vida, pero ya es hora de que empieces tu vida. Así que, Aibi, ¡ves a comerte el mundo!

-Abuelo- le dije yo – me voy a Brooklyn, no a París. Estamos sólo a 10 minutos con metro y que sepas que os vendré a visitar siempre que pueda. ¡Os quiero mucho, adiós!

                                                                                                                             
Escritora: @AinaRib

domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo 2





-Perfecto-dijo la abuela que al poco rato reaccionó.               ¿Por dónde quieres que empecemos?


Y durante las dos horas siguientes me explicaron todas sus aventuras, los viajes al desierto de Las Vegas, mi nacimiento, las vacaciones con mi madre... Pero yo, que había buscado en el baúl de los recuerdos de la abuela esa misma tarde, sabía que me escondía una parte de su vida: la época que estuvieron viviendo en Carolina del Norte.

-Una pregunta abuelos- les dije cuando acabaron- ha estado muy interesante, pero me parece que os habéis olvidado algo de la época que estuvisteis viviendo en Carolina del Norte, ¿no?

Yo lo había dicho con buena intención, para saberlo todo de los abuelos que tanto quería, pero no escuché la respuesta que yo quería escuchar.

-Has mirado en mi baúl, ¿verdad? - me dijo la abuela chillando- ¿Cómo te has atrevido? ¡Es MI baúl! ¡No lo toques nunca más, NUNCA más o te tocaré yo tus cosas!

Mary, cálmate no lo ha hecho con mala intención- le dijo el abuelo con un toque dulce pero preocupado.

Pero la abuela no se calmó y después de reñirme durante cinco minutos más y prohibirme la entrada en su habitación donde tenía su baúl, se fue con lágrimas en los ojos hacia la habitación.

-Aibi, no se lo tengas en cuenta- me dijo el abuelo subiendo las escaleras- no le gusta recordar aquella época, lo pasó muy mal y se pone muy nerviosa cuando le preguntan alguna cosa. Pero no olvides que es una buena persona y que te quiere mucho.

Dos segundos después que el abuelo subiese por las escaleras mis padres entraros corriendo por la puerta.

-Aibi, ¿qué ha pasado? Hemos escuchado gritos des de la otra punta de la calle, todo el vecindario está muy asustado, ¿qué ha pasado? – me chillaba papá.

Pero yo no lo escuchaba, sólo podía pensar que debía ser lo que les pasó a los abuelos en ese sitio, y desde ese momento me propuse averiguarlo, costara lo que costara.

                                                                                                                            
Escritora:  @AinaRib

jueves, 2 de mayo de 2013

Capítulo 1

Holaa!! Ya estoy aquí otra vez! Estamos muy contentas porque las visitas han subido de golpe pero me gustaría que la gente comentase mas....
Bueno ya sabéis que si queréis que os avise dejarme vuestro twitter en un comentario :)
Os quiero! <3 
PD: Escritora @AinaRib

                                                                                                                                                                                                                                




Yo tenía 9 años cuando vi el primer indicio. En aquella época vivía en el barrio de Harlem, en Nueva York, con mis abuelos i mis padres. Éramos una familia muy unida i al contrario que muchas personas, a nosotros no nos importaba que mis abuelos viviesen con nosotros ya que me lo pasaba muy bien con ellos. Yo era una niña muy tímida y con pocos amigos, así que ellos fueron mis amigos mayores juntamente con mis padres.

Como he dicho antes, era una niña muy tímida así que nunca daba problemas, siempre hacia caso i jamás me habían de llamar la atención para nada. Pero un día en clase, la profesora nos dijo que hiciésemos una pequeña redacción sobre el pasado de nuestros abuelos, de dónde venían, de qué trabajaban, etc. Y yo, como que era muy buena estudiante, decidí hacerlo esa misma noche para poder entregarlo al día siguiente y que me pusiesen un 10 de nota.

-A ver, abuelos-dije muy seria posicionándome delante suyo como si estuviese haciendo una conferencia delante de científicos del mundo entero- hoy en el colegio nos han dicho que hemos de hacer una redacción sobre el pasado de nuestros abuelos i he pensado que ahora que papá i mamá están trabajando lo podríamos hacer. ¿Os importaría responderme a unas cuantas preguntas?

En ese momento, en escuchar mi propuesta, la abuela, la persona más tranquila del mundo se quedo inmóvil, con cara de sorpresa i de pánico a la vez. Pensé que hacía esa cara porque no se esperaba que le preguntes sobre su pasado, ya que como ella dice, su vida no tenía nada interesante. Pero cuando el abuelo se giró para observarla, supe que la abuela escondía alguna cosa que no había dicho, ni a mí ni a nadie.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Importante!

Para que sepáis como se llama la novela, mirar a bajo donde pone etiquetas y allí tendréis el nombre puesto.
A lot of love xx

El Código Genético (Prólogo)


Prólogo

La gente siempre me pregunta el porqué de mis investigaciones.  La gran mayoría dicen que son inútiles, que no sirven de nada ni que tampoco ayudaran a las personas afectadas y que no hace falta remover el pasado, pero yo creo que sí. Si, de acuerdo, puede que no sirva para nada, pero como mínimo la gente podrá saber la verdad sobre lo que pasó en su país. Y es que no solo los alemanes hicieron experimentos con los humanos.